Si alguien me preguntase alguna vez; cuál es el sentido de la vida desde tu punto de vista?: seguro le responderia:
"Para mi el sentido o la escencia de la vida, esta simple y sencillamente en reconocerte ante ti y ante Dios mismo; que no eres merecedor de nada, ABSOLUTAMENTE NADA en este mundo; por el contrario, sentirte privilegiado de la bendición misma de hasta poder respirar".
Cuando despierto en la mañana, y abro mis ojos, veo, o mejor dicho miro a mi alrededor; me doy cuenta que puedo respirar y siento un gran alivio, entonces elevo un agradecimiento a mi Señor por ese hecho.
A coninuación escucho el sonido del exterior; (calle, pajaritos,coches,etc, o simplemente el sonido silencioso de la mañana), es entonces cuando doy gracias a Dios por permitirme escuchar hoy tambien.
Me incorporo, pongo mis pies en el suelo y me dirijo a las habitaciones de mis 3 hijos; esas 3 ricas bendiciones que Dios puso en mi vida sin merecerlo.
Y están allí durmiendo tan plácida, y tranquilamente, que les miro y pienso: Señor; no he hecho nada absolutamente nada que me haga merecedora de tan grandes beneficios que hasta este momento me has dado; puedo ver, oir, caminar, pensar, amar, hablar, etc; todo en mi casa continua tal cual como quedó ayer a la hora de acostarme, guardándolo tú para que yo me lo encontrase intacto hoy.
Señor! gracias... hace poco me levanté, y ya son muchas las bendiciones que te debo agradecer.
Otro día más en oportunidades que das a mi vida y sin merecerlo.
Ayúdame oh Señor, a no desaprovecharlo; 1 dia... 1 dia mas; cuantas personas en este mundo estaran deseándolo hoy tambien; otro dia en oportunidad, para deshacer las equivocaciones del ayer, para poder perdonar, amar, besar, abrazar, respirar, hablar, caminar,etc, o simplemente despertar!
Pero me lo has dado a mi Señor!; ¿por qué?, ¿quién soy yo para que me lo das a mi, si yo tampoco lo merezco?
¿Que pude haber hecho yo de mas, que aquel que esta mañana no pudo ver, hablar, oir,amar, besar, etc, o que aquel que esta mañana a perdido algun tesoro, o aquel que esta mañana ya no pudo despertar?
Nada Señor!
No he hecho absolutamente nada extraordinario para merecerlo.
Soy una humilde pecadora!
Si hasta tu santo y amado hijo, que vino a morar entre pecadores, y que lo hizo de manera sencilla y humilde; Él que siendo rey de reyes, lavo los pies a sus discipulos y dijo que venia a servir y no a que lo sirvieran, Él que vino a sacrificarse por nosotros inmerecedores pecadores,
de tan santo sacrificio.
Si Él siendo tu hijo, vivió y padeció de aquella manera; me pregunto, ¿quién soy yo, para que bendigas tanto mi vida sin merecerlo?
La verdad amado Padre celestial, que de lo que si puedo darme cuenta, es de ese infinito amor que tu sientes por nosotros, y de lo importante que para ti soy!; pues nos has dado esa inmensa garcia de tu perdón.
También te agradezco eso Señor!
Cada segundo de nuestra vida es un inmenso regalo que Dios nos da!
Y aunque aveces olvidamos reconocerlo así; debemos sacar unos de esos segundos de ella, para elevar nuestra vista al cielo, y dar gracias a Dios, por esas sus hermosas bendiciones!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario